Ahorrando energía en empresas y hogares

Publicado
11/09/2014 por

Desde épocas inmemoriales el hombre ha manejado el concepto de concebir la tierra como un ser vivo, en constante cambio y evolución tal y como nosotros los humanos hemos hecho desde el comienzo de nuestro paso por la vida. Este punto de vista nos lleva al siguiente análisis: En la misma medida en que, al igual que otros animales, para mantener sano el cuerpo físico, no consumimos más alimentos que los que verdaderamente necesitamos, pues de lo contrario tuviéramos mucho sobrepeso y hasta pudiéramos enfermarnos, así mismo deberíamos hacer con los recursos que de la tierra obtenemos y utilizamos en nuestro beneficio. El empleo irracional, y desmedido en muchos casos, de los recursos energéticos naturales, ha provocado que en muchas partes del planeta estos estén escaseando. Hoy, la economía mundial está enferma y está en crisis, debido entre otras causas, a que no hemos sabido administrar bien nuestras finanzas. De ahí que una política de ahorro y creación de hábitos de vida sanos tanto para nosotros como para el planeta en general se hace impostergable. De todas las formas de manifestación de la energía, la electricidad ha sido la de mayor crecimiento en las últimas décadas. Su empleo para iluminar los pueblos y ciudades, en los aparatos electrodomésticos, motores eléctricos, telecomunicaciones, sistemas de aire acondicionado e infinidad de otras aplicaciones ha ido aparejado con el desarrollo económico de las naciones. Los países más desarrollados consumen muchísima más electricidad que los más pobres o en vías de desarrollo, pero la actual situación económica mundial nos ha llevado a todos, ricos y pobres, a reducir gastos y aumentar la eficiencia energética. Numerosas son las medidas que podemos tomar en empresas y hogares para garantizar un menor consumo eléctrico, entre ellas está, el aprovechar al máximo la luz solar, emplear electrodomésticos, que según su etiqueta energética, indique que son más eficientes, lograr una correcta hermeticidad en puertas y ventanas, reparar los equipos que estén en mal estado o tengan sobreconsumo, desconectar los aparatos eléctricos de la red de corriente cuando no los estemos utilizando, apagar las luces innecesarias, etc. Con la ayuda de los medidores de potencia también podemos lograr mayor eficiencia energética. Estos equipos miden el consumo energético, la potencia, el factor de potencia, la tensión alterna y continua y la resistencia, entre otros parámetros. Fluctuaciones en la tensión de la red eléctrica son detectadas rápidamente por estos instrumentos, así como los aparatos con un elevado consumo eléctrico o las puntas de carga. Otros medidores son las pinzas amperimétricas, las cuales operan como contadores de energía, al calcular el consumo de máquinas, herramientas y aparatos eléctricos. En su memoria interna almacenan cientos de datos o los transmiten al PC para su posterior análisis. Los analizadores de redes eléctricas es posible instalarlos en los armarios sin interrumpir la alimentación proveniente de la red. Nos permiten comprobar la distribución eléctrica de grandes naves y talleres y comprobar la eficiencia energética de los mismos. Sus entradas y salidas digitales operadas por infrarrojo les permite encender y apagar interruptores y realizar otras tareas que pudieran ayudarnos a garantizar un mayor ahorro de energía. Artículo publicado en Articulandia.Com