Chocolate shooter: la nueva forma de ponerse a tono esnifando cacao en polvo

Publicado
22/07/2016 por

Aspirar por la nariz esta dulce sustancia produce endorfinas en la sangre, lo que genera un estado de euforia. (Foto: Getty Images)

Diversos estudios demuestran que el magnesio que contiene el chocolate actúa como un poderoso relajante muscular, recargando de energía de quien lo consume y permitiéndole permanecer activo durante más tiempo.

Por eso, siempre se ha dicho que el chocolate -como el café- es un excitante y que cuando tomamos una onza de chocolate por la noche estamos poniendo una zancadilla al organismo e impidiendo que concilie el sueño.

Pues bien, resulta que ahora en lugar de utilizar la bebida y otras sustancias para permanecer despierto toda la noche y alargar la fiesta, se ha puesto de moda esnifar chocolate.

Y es que desde que en 2007 el maestro chocolatero Dominique Persoone diseñara este concepto como una nueva modalidad de postre para una fiesta de los Rolling Stones, la cosa ha ido a más.

Aunque sólo el chef inglés Heston Blumenthal lo entendió como una innovación culinaria incorporándolo a la oferta de su restaurante ‘The Fat Duck’, ahora este ‘invento’ está ganando popularidad en los clubes nocturnos hasta el punto de haberse convertido en la última moda de los eventos alternativos europeos.

Esta extraña tendencia parece haber nacido en los círculos nocturnos de Bélgica y Alemania, gracias al uso del dispositivo metálico que básicamente hace las funciones de catapulta para poder inhalar el cacao en polvo.

Según publica el Daily Mail, “la gente ha encontrado una nueva manera, saludable y legal, de ponerse eufórico cuando sale de fiesta”. 

Para poder consumir el chocolate de este modo, Persoone ideó una curiosa máquina con dos cucharillas adaptables a la nariz y una palanca que permite impulsar la sustancia, además de incluir dos estuches de mezcla de chocolate con jengibre y frambuesas.

La máquina cuesta unos 40 euros y ya está a la venta en Bélgica, Reino Unido, Estados Unidos o Rusia, entre otros países.

Una alternativa 'sana’ para aquellos que buscan irse de fiesta sin utilizar drogas duras. Y es que combinado con la música, las luces y el baile, la inyección de energía que proporciona el chocolate se magnifica.

La ciencia ya ha confirmado algunos de los beneficios de tomar chocolate. Por ejemplo, la Escuela de Salud Pública de Indiana-Bloomington reveló que gracias a las grandes cantidades de magnesio que posee, el chocolate negro actúa como un protector contra el cáncer de páncreas.

También se ha comprobado que consumir chocolate negro (de una manera moderada) ayuda a prevenir la obesidad y la diabetes; y gracias propiedades antiinflamatorias de los polifenoles, evita la aparición de trastornos cardiovasculares.

Por otro lado, se sabe que la memoria y las habilidades lógico-matemáticas mejoran con el consumo del ‘polvo negro’. 

Sin embargo, este nueva tendencia tan popular en Europa tiene sus detractores. Algunos afirma que los efectos positivos del cacao llegan al cerebro más rápido de esta forma, otros advierten que al permitir la entrada a nuestro organismo de un agente tóxico extraño se podría dañar la nariz y las mucosas internas.

Por eso algunos médicos como el Dr. Jordan Josephson, especialista en otorrinolaringología del Hospital Lenox Hill (Nueva York), inhalar chocolate en polvo no es seguro, ya que el polvo se percibe en la nariz como un tóxico que podría llegar a producir cicatrices similares a las de la cocaína.  

Por el contrario, los defensores de esta forma de consumo del chocolate aseguran que es seguro y que no tiene efectos secundarios.  

“Tenemos artesanos locales y aventureros culinarios sirviendo varios tipos de productos estimulantes como el cacao crudo, batidos de súperalimentos, infusiones de hierbas, cocina vegetariana y mucho más”, explica Lucid una de las precursoras de este técnica. No se sirven con alcohol, así que no hay peligro. Simplemente es una manera diferente de experimentar nuevas sensaciones mientras bailas y escuchas música“.

Para Andrés Herane, médico psiquiatra del King´s College de Londres, no está tan claro que esnifar chocolate sea inofensivo.

"El chocolate tiene un montón de propiedades que lo hacen ser una sustancia adictiva y obviamente tiene un efecto en el cerebro”, explica el experto. “Debería ser definido como una droga ya que tiene un efecto de búsqueda compulsiva que implica que quien lo consume necesita tomar una dosis más para sentir el mismo efecto de placer".

Esnifarlo tiene un efecto mucho más inmediato que comerlo. “Va desde los pulmones directamente a la sangre. Tiene un efecto 'pico’ más alto, pero con menos vida útil, añade Herane. Por eso quienes esnifan sustancias necesitan hacerlo varias veces en un periodo relativamente corto de tiempo y tienen mayor riesgo de adicción, porque la vida media de la sustancia en el cuerpo es más corta”.

¿Una peligrosa moda nocturna o una nueva forma de degustar sabores mientras sales de fiesta pero sin alcohol ni drogas? 

Fuentes: BBC Mundo, Daily Mail, Livescience